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“Todo lo que aprendemos, observamos, percibimos, nos penetra y nos hace culturalmente como somos, sin embargo podemos decir a quienes admiramos más y ver a quienes evocamos”.

Lido Iacopetti

Llevó la pintura de caballete a comercios, escuelas, restaurantes, carnicerías, al comedor universitario de nuestra ciudad donde diariamente se juntaba una gran cantidad de personas. El arte llegaba al pueblo de forma directa, y así generó un espacio nuevo, cuando la pintura de caballete era denostada. Fué el primero en exponer en esos lugares y se transformó en vanguardia. A nivel mundial dicha propuesta se dio muchos años después en forma sistemática. Una reacción en contra de la sociedad consumista…

Lido Iacopetti, maestro, artista, docente, amigo, con su mensaje de trabajar y trabajar, a los 84 años aún conserva su humor, un ejemplo para varias generaciones, la de los alumnos que tuvo y la de los que deberán valorizar su obra, cada vez más grande con el paso del tiempo. 

“Si me quieren putear, aprovechen ahora” decía Lido a nuestra revista “El Pasajero”, cuando estaba ajustándose el volumen de su audífono y momentáneamente se lo había sacado. Acompañado permanentemente por su amable compañera Teldy, éste joven y enorme artista y docente que hizo más grande aún el arte de nuestra ciudad, nos deja varias reflexiones a partir de la misma pasión y amistad que siempre lo caracterizó.

 

Cómo recibiste esta distinción (Ley 15236) del Senado y Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.

La reciente distinción de Ciudadano Ilustre otorgada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires impulsada por el Diputado Guillermo Bardón de Cambio Federal, se basó en la labor desarrollada por mí en el campo de la cultura, teniendo en cuenta según las documentaciones, las ofrendas públicas a instituciones, escuelas y museos, principalmente en la década del setenta y en adelante, y haber expuesto mis trabajos en lugares no tradicionales como boutique, rotiserías, zapaterías y otros comercios, así como en la vía pública a partir de 1970. También se consideró mi tarea como docente en distintas escuelas de la ciudad y de la región impulsando el amor por el arte, como el Colegio Nacional de la Universidad, El Instituto Carlos N. Vergara, el Bachillerato de Bellas Artes, La Escuela de Cerámica de Chascomús, El Instituto de Formación Docente, La Escuela de Danzas Clásicas, El Conservatorio de Música. La Escuela de Teatro, La Escuela de Arte de Berisso, La Escuela de Danzas Tradicionales, La Escuela de Arte Municipal. Todas ellas en distintos períodos entre 1963 al 2002.

 

Qué maestros tomaste como referentes, que te marcaran en tu carrera.

Presencialmente cursé con Héctor Cartier visión, con Martínez Soliman, pintura y teoría del arte con Angel Osvaldo Nessi, que fueron los maestros que más atendí, en Bellas Artes, sin olvidar a otros profesores que me aportaron conocimientos.

 

Paul Klee, Van Gogh, Xul Solar, Chagall, Gambartes…qué representaron para vos.

Virtualmente me alimenté con lecturas y obras de grandes artistas que me formaron o que influyeron en mi formación, como El Bosco, Rembrandt, Van Gogh, Kleé, Xul Solar y Gambartes y entre los escritores, Herbert Read, Hernan Hess y José Hernandez, entre otros. Del Bosco me impactó su imaginación, de Rembrandt su espíritu, de Van Gogh su pasión, de Kleé su lirismo, de Xul Solar su esoterismo y de Gambarte su americanismo. Herbert Read a mi visión del arte y Hernán Hess la de la vida, José Hernández a la ideosincracia del ser humano. Creo que fueron mis principales formadores sin olvidar a muchos que también tuvieron su impacto en mi juventud.

 

Pictogonías, Pictocosmosgonías… ya los años de la “Nueva Imaginación” de la década sesentista quedaron atrás…

Mi Nueva Imaginación se da a partir de l965, denominando a mis trabajos con distintos nombres según las etapas y respondiendo a cada propuesta, así surgieron las Pictografías, Imigrafías, Pictocosmogonías , Pictocosmognosis y otras, todas involucradas en las Imagos Pictografis Asistemáticas, junto a numerosos manifiestos en pro de una pintura popular, por y para el pueblo distribuidos en La Plata, Buenos Aires y el interior del País, alcanzando algunos de ellos al exterior. Toda esta labor se realizó humildemente, sin pompas, y a veces con mucha contra y sacrificio, lo que hizo que fuera ignorado o depreciado por algunos, por eso acepte la distinción, no por mí, que soy muy fugaz y efímero, sino por el mensaje, que es en definitiva lo que importa.

Redacción El Pasajero -.