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Hace poco nos dejó Marcos Mundstock y unos años atrás se nos fue Daniel Rabinovich. Les Luthiers es, fue y será un legado de música y risas; pero también nos enseñó algo de ciencia…

Por Diego Manuel Ruiz.

 

No caben dudas a esta altura, a más de 50 años de su conformación, de la calidad y la genialidad de la obra humorístico-musical del grupo Les Luthiers. La temática y las composiciones de sus obras y espectáculos son, a estas alturas, muy variadas y abarcan muchísimos temas, desde la zarzuela náutica (Las Majas del Bergantín, 1981), pasando por la parodia política (La Comisión, 1996, Vote a Ortega, 1989) o la música traducida en simultáneo (El Regreso del Indio, 1994). En todos los casos se trata de un único e inconfundible estilo que conjuga la música (de toda índole) con el humor. Pero un aspecto menos llamativo de su tan extensa trayectoria, es la presencia de la ciencia y los científicos en las diferentes creaciones a lo largo de toda su carrera. La siguiente obra del presente recital ilustra el paso del grupo y de su célebre personaje, el músico Johan Sebastian Mastropiero, por los laboratorios mas prestrigriosos, más pestrigiosos… En los pestri… en los más prestigri… pestigri… prestigri… en los laboratorios más famosos. Veamos…

En su Visita a la Universidad de Wildstone (1979), el documental que retrata dicha institución académica, echa un vistazo a las investigaciones científicas de virología:

“Y ahora entremos en el laboratorio. Aquí en este moderno laboratorio un grupo de investigadores de la Universidad trata de aislar al temible virus WR12. Los científicos sostienen que, una vez aislado, el virus morirá... de aburrimiento.”

También el conjunto ofreció obras cercanas a la farmacología. La Cantana Laxatón (1965), por ejemplo, en la cual se parodiaba la cantata barroca, con una letra extraída del prospecto de un laxante, analizando su uso adecuado y las contraindicaciones de dicho medicamento. Por otro lado tenemos otra obra, la Cantata de la planificación familiar (1971), formada por dos canciones: "Desconfíe del ciclo natural" y “Calypso de las píldoras” en donde las estrofas hablan y mencionan diferentes compuestos con acción anticopceptiva: 

“Estranol, noretindrona, etinilestradiol.

Actúan como cedazos de posibles embarazos, dejando pasar al soso y frenando al peligroso”

El grupo también compuso un ciclo de cinco obras de jazz con títulos “monovocálicos”, en los cuales solo se utilizaba una sola de las vocales. Uno de ellos, Pepper Clemens sent the messenger: nevertheless the reverend left the herd (1983), relata la composición de una obra en homenaje a un afamado ginecólogo, Doctor Schmerz von Utter, por encargo de la SOGINOBST, la Sociedad de Ginecología y Obstetricia. Como le pagaron por adelantado, el compositor Mastropiero, acuñó una cantata titulada "Te has ido, oh ilustre, oh abnegado, o...bstetra".

También el conjunto dedicó parte de sus obras a las ciencias humanísticas. La antropología, por ejemplo, ilustrada en los estudios del Profesor Heinrich Laszlo, un antropólogo austro-húngaro ficticio, en "Música y costumbres de Makanoa" (1983), quien entre sus análisis describe el lugar: “La isla de Makanoa es la más pequeña de la islas que integran el archipiélago de Mimatra. Como la mayor parte de la islas de este archipiélago, la isla de Makanoa se encuentra totalmente rodeada de agua.” También han presentado canciones que ahondan en la Filosofía, como la canción filosófica del cantautor Manuel Darío (1994):

Te quiero más que a mi vida, mi vida eres tú. Pero si mi vida eres tú, y yo te quiero más que a mi vida, quiere decir... que te quiero más que a ti misma.

Dentro de la Filosofía, también tenemos a la Epistemología, la rama que estudia los principios, los fundamentos, y los métodos del conocimiento humano; Dilema de Amor (2008) es una “cumbia epistemológica”, con gran éxito en las bailantas, según el presentador, con divertidas y movedizas estrofas:

De inmediato reaccioné y ahí mismo en la pista… ...la enfrenté y le pregunté si era aristotélica o tomista

Y también están las ciencias más duras, como la física, la química y las matemáticas (o sea, las más sufridas por la mayoría en el colegio). La Gallina dijo Eureka (1979) en una de sus obras más famosas; en ella, los intérpretes de una canción infantil, son interrumpidos constantemente por un niño que hace muchas, demasiadas, preguntas. La pregunta que colma la paciencia del cantante es: “¿Y por qué el barquito flota?”, la respuesta es el enunciado del principio de Arquímedes, más recordado por muchos por esta obra que por las clases de hidrostática: “todo cuerpo que se sumerge en un líquido experimenta un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del volumen del líquido desalojado”. Un clásico… de la Física y de Les Luthiers. Pero esa no fue la primera incursión del grupo en dicho principio, el Calipso de Arquímedes (1967), versa…

Cuando un cuerpo se sumerge, Pero esa no fue la primera incursión del grupo en dicho principio, el Calipso de Arquímedes (1967), versa… qué sucede, eh o se hunde para siempre y que se embrome, eh

Para rematar, en su presentación, se hace mención directa al famoso científico y su obra: Y el físico Arquímedes, el que dijera: "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo", ahora exclama: "Dadme un toallón, y saldré de la bañera". En el área de las matemáticas tenemos el Teorema de Tales (1967), que ya formaba parte del repertorio de I Musicisti, el grupo predecesor de Les Luthiers. Según enuncia el relato, Mastropiero dedicó su obra a la condesa Shortshot: "Condesa, nuestro amor se rige por el Teorema de Thales: cuando estamos horizontales y paralelos, las transversales de la pasión nos atraviesan y nuestros segmentos correspondientes resultan maravillosamente proporcionales". No es para nada llamativo que el autor de esta obra sea Carlos Núñez Cortés, pues a fin de cuentas era el científico del grupo. Se graduó de Licenciado en Química con orientación Química Biológica y trabajó en esa área durante 5 años. Mientras cursaba Análisis Matemático durante el segundo año de la carrera no lograba recordar por completo el enunciado del teorema, así que le puso música. ¡Y quedó! Más aún, fue Núñez Cortés quien sugirió cambiar el nombre del espectáculo de 1996, que iba a llamarse Bromuro de Armonio, y a sugerencia de Carlos pasó a ser Bromato de Armonio, quizás por su conocimiento de Química.

Pero la cosa no termina ahí; con el correr de los años, Núñez Cortés se interesó por los caracoles marinos, pasión que lo convirtió en un auténtico malacólogo. De hecho posee una colección de cerca de 9000 caracoles y ha publicado un libro en co-autoría con Tito Narosky: 100 caracoles argentinos (Albatros, 1997). También es el autor de Los juegos de Mastropiero (Emecé, 2007), un libro con anagramas, acertijos, acrósticos, trabalenguas y muchos otros juegos de palabras, que además incluyen curiosidades y anécdotas del grupo.

En fin, Les Luthiers nos dejó muchísimas obras, con muchísimo humor… y también algo de ciencia.

Esto es… todo… ¿todo? Esto es; todo… todo esto… ¿Qué es esto? Este seto… este s…esto es toso, toso… ese te es de Totó o se destetó todo Teté…totó… totó… esé… ¡Ah! ¡Esto es todo!

Por Diego Manuel Ruiz.

Docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (UNLP) . Investigador de Centro de Investigación en Sanidad Vegetal (CISaV) Co-editor de la Revista Investigación Joven. Escritor y Divulgador científico.