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Un breve repaso de las canciones y las composiciones que hacen referencia a los elementos químicos.

Por Diego Manuel Ruiz.

 


"Solo estaba suponiendo los números y las cifras, 

desarmando tus rompecabezas. Preguntas de ciencia, de ciencia y de

progreso,

no hablan tan alto como mi corazón.”

 

Esos versos de The scientíst, tema de la banda Coldplay de 2001, hablan de intentar empezar de cero después de una separación, pero también hablan sobre la ciencia, y de las forma en que se encaran los desafíos científicos (y los del corazón también). A fin de cuentas, nuestra ciencia es parte de nuestra cultura, e interactúan desde siempre.

Desde a astrofísica que aprovecha Jorge Drexler en Polvo de estrellas (2004), donde hay "un enjambre de moléculas puestas de acuerdo" y "de una estrellita de nada en la periferia de una galaxia menor", pasando por la física de partículas del Higgs Boson Blues (2012) de Nick Cave and the Bad Seeds, las menciones sobre teorías, descubrimientos y conceptos, abarcan muchas ramas de la ciencia. En este caso particular, haremos un paseo por los temas musicales que hacen referencia a la química.

No debería sorprendernos, pero la mención de elementos químicos no es algo novedoso en la música. Muchos de los metales conocidos han sido incorporados en las obras de varios artistas clásicos, como Johann Sebastian Bach, quien en el aria de su cantata Sie werden aus Saba alle kommen, (BWV 65 – 1724) hace mención al oro, como también lo hizo la ópera Fidelio oder die eheliche Liebe (Op 72 – 1805) con música de Ludwig van Beethoven, y también Richard Wagner en la ópera Das Rheingold (1869), la primera de su ciclo conocido como El Anillo de los Nibelungos (Der Ring des Nibelungen). La plata quizás no sea tan valiosa como el oro, pero también está presente en varios temas. Los Rolling Stones la aprovecharon bastante, en Silver Train (1973) y You Got The Silver (1969), época en la que también la aprovecharon los Beatles en Maxwell's Silver Hammer (1969). Hay más música “plateada” en la melodía navideña blusera Silver Bells (1993) de Fats Domino, o en terrenos más tecno, como Silver Age de los Pet Shop Boys (1999) o Silver Blue de Roxette (1992), ya en un tono más romanticón. Otro metal muy mencionado es el hierro. Iron Man de Black Sabbath (1971), o Iron Hand, de Dire Straits (1991) son buenos ejemplos, así como también Hombres de Hierro de León Gieco (1973) son muestras de los muchos temas que mencionan a ese metal tan común como oxidable.

Siguiendo con los metales, también disfrutamos al estaño en Tin Roof Blues, una composición de jazz de 1923 que interpretó, entre otros, Louis Armstrong, o en el fragmento “la Marcha de los soldados de estaño”, que forma parte de El Cascanueces (Schelkúnchik, 1892) de Piotr Chaikovski.

También encontramos otros metales en el “cañito de metal de acero al cromoníquel” del tema Nadie es Perfecto (1989) de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, o quizás platino en el solo para flauta Density 21.5 (1936) de Edgar Varése; hay litio en el ritmo grunge de Lithium (1992) de Nirvana, o en el titanio (Titanium, 2011) de David Guetta, un clásico de muchas fiestas de esta última década. También hacen su gran aporte a esta tabla periódica imaginaria de temas musicales la banda de hip hop Blackalicious, que en su tema Chemical Calisthenics (2002) nos rapean:

“Estás en trans iridio, si siempre eres uranio Moléculas, combustión espontánea, pow Ley de proporciones definidas, aumento de peso Soy cada elemento en marrón Plomo, oro, estaño, hierro, platino, zinc, cuando piensas rap Activación del nitrato de iodo”

 

Más químico imposible. ¿no?

Pero si alguna vez revisaron una tabla periódica, o recuerdan algo de sus clases de fisicoquímica, sabrán que no solo hay metales en ella, sino que también, en base a sus propiedades generales, hay otros conjuntos de elementos: los no-metales y los gases inertes. Bueno, esos también tienen sus temas musicales… Una de los más representativos es el oxígeno; de hecho la estrella de la música electrónica Jean Michael Jarre le dedicó todo un álbum, Oxygène (1973), en incluso compuso más de veinte años después una continuación de esa obra: Oxygene 7-13 (1997). También se llaman igual que el elemento la suite del guitarrista clásico Sulaiman Zai y una versión salsera de Willy Chirino. Si hablamos de intérpretes femeninas, podemos mencionar la canción Oxygen (2000) de las Spice Girls, o también American Oxygen (2014) de la cantante de barbados Rihanna.

El elemento más abundante del universo, el hidrógeno, también tiene su presencia musical. En el terreno electrónico lo homenajearon la banda alemana M.O.O.N en 2012 y el artista británico Jake Chudnow en 2017 en dos temas homónimos: Hydrogen. Podemos encontrar carbono en Trees (2006) de Kool Keith, o Carbon Kid (2002) de Alpinestars. Pero también podemos cantar sobre sus variedades alotrópicas (las diferentes formas en que puede cristalizar) con Diamonds are a Girl's Best Friend interpretada por Marilyn Monroe en la pantalla en 1953 o Lucy in the Sky with Diamonds (1967) de The Beatles; más cerca en el tiempo, la cumbia El Carbonero (1981) de Combo Candela, cuya versión remixada por DJ Mastermix bailamos estos últimos años bajo el nombre Leña para el Carbón.

Podemos encontrar helio en Globos de Helio (2015) de la banda peruana Ves Tal Vez, o también boro en ritmo de música country Borax Bill de Slim Critchlow, o también en The Saga of Borax Bill de Pete Watercott, aunque en este caso se habla de un compuesto que contiene al elemento, y no al boro en sí mismo. Otro ejemplo de esta categoría “compuestos” es NaCl (1978), compuesto por la artista folk Kate McGarrigle, narrando el romance entre el cloruro y el sodio. También podemos cantar sobre “mezclas”, entonando Aire (1984) de la banda española Mecano, en cuyo estribillo podemos mencionar los elementos que lo componen (“oxígeno, nitrógeno y argón”) y algunas de sus propiedades: "sin forma definida, ni color".

En 2008, Santiago Álvarez, Profesor e investigador de la Facultad de Química de la Universidad de Barcelona en España, realizó un relevamiento publicado en la revista New Journal of Chemistry sobre los elementos químicos que aparecen mencionados en la música accesible online, tanto en inglés como en español. Su estudio concluyó que los cuatro elementos más citados en canciones y composiciones musicales son la plata, el oro, el estaño y el oxígeno, seguidos del cobre y el hierro. Como habrán notado, hay toda una variedad de elementos, de artistas y de ritmos musicales que da cuenta sobre de qué está hecho el Universo y nosotros mismos. Hay mucha química en los temas que cantamos, bailamos y disfrutamos, y en los que no nos gustan también.

 

Por Diego Manuel Ruiz.

Docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (UNLP) . Investigador de Centro de Investigación en Sanidad Vegetal (CISaV) Co-editor de la Revista Investigación Joven. Escritor y Divulgador científico.