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El proyecto cumplió una década de trabajo social, construcción colectiva y desarrollo profesional de la mano de la música

 Surgida para contener niños en situación de vulnerabilidad social, en el transcurso de sus 10 años de trabajo la Orquesta Escuela de Berisso alcanzó preciados objetivos y fue reconocida en distintos ámbitos, sobre todo en el de la labor educativa, en el que por ejemplo obtuvo una distinción de la Fundación Florencio Pérez.

En este tiempo fueron varias sus presentaciones memorables. En conjunto o en forma individual, alumnos de la Orquesta se presentaron en escenarios como el Salón Dorado de la Municipalidad de La Plata, las Catedrales de La Plata y Buenos Aires, el Coliseo Podestá, el Teatro Argentino, el Centro Cultural Néstor Kirchner de la ciudad de Buenos Aires y el Luna Park. En el exterior, vivieron experiencias musicales en Venezuela, Francia, EEUU y Brasil. También es especialmente recordado el concierto brindado en la Cámara de Diputados de la Nación antes de la sesión en la que se trató la Ley para permitir al Estado Nacional tomar el control de YPF. En el mismo lugar, músicos de la OE también participaron de una grabación del Himno Nacional Argentino.

Tras consolidarse en el campo de la música, alumnos vinculados con el proyecto pudieron acceder a estudios universitarios en la Facultad de Bellas Artes de La Plata y la Universidad de Lanús. Del mismo modo, a partir de las gestiones de la Orquesta Escuela, se logró la inserción laboral de los alumnos superiores en el desempeño de tareas docentes como agentes multiplicadores dentro de su misma estructura. También se posibilitó su ingreso a los circuitos semi-profesionales de trabajo, para que ocupen roles en la Orquesta Municipal de Tango y en la Orquesta Sinfónica Municipal, otras dos formaciones que funcionan en el ámbito de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Berisso.

Para citar apenas un ejemplo de la proyección, puede repararse en el caso de Jonathan Miranda Figueroa, uno de los alumnos destacados de la Cátedra de Violoncello que el año pasado participó becado en Estados Unidos del festival "Cello, An American Experience", organizado por el St. Olaf College de Northfield, Minnesota, una innovadora academia internacional de verano para jóvenes violonchelistas de diferentes partes del mundo. Durante dos semanas, estudiantes de entre 16 a 22 años trabajaron allí intensivamente en el dominio de sus habilidades individuales a través de clases privadas con violonchelistas profesionales y profesores, clases magistrales, conferencias y conciertos.

También en lo que hace a formación musical, al inicio de esta temporada, en espacios cedidos por el Teatro Argentino, el Club Español y la Parroquia San Miguel de Villa Argüello, alumnos de la Orquesta Escuela participaron de talleres a cargo de prestigiosos profesores del ámbito universitario, como los Maestros José Bondar y Oreste Chlopecki, acompañados por personal docente de la Orquesta.

 

Orígenes

La Escuela 25 del barrio berissense El Carmen, lindero con la Avenida 122, fue el puntapié inicial para llevar adelante el proyecto. Volcarse a la periferia a través de la conformación de nuevos espacios para su desarrollo y que éstos interactúen con otras instituciones barriales fue uno de los tantos ejes con los que se trabajó desde el primer día.

En el plano internacional, la modalidad nació de la mano de José Antonio Abreu en Venezuela durante la década del '70 para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música. Al extenderse por el continente, llegó a Berisso, en donde se adaptó a las particularidades del territorio, funcionando con idiosincrasia propia. En esta ribera del Río de la Plata, la propuesta buscó correrse un poco del repertorio sinfónico al incorporar elementos característicos del continente, fomentando además la composición musical. Sin ir más lejos, la Orquesta participó en los últimos meses de 2015 del estreno mundial de una "Misa Mestiza" compuesta en honor al Papa Francisco, sobre ritmos del acervo americano.

"En Venezuela, el modelo bajó de una forma más vertical. Lo logrado en el aspecto técnico no tuvo un paralelo en cuanto a la innovación de la estructura de la orquesta, ni trajo aparejado un movimiento de compositores. Son particularidades de cada movimiento que dan cuenta que las orquestas se organizan de acuerdo a sus particularidades", explica Juan Carlos Herrero, coordinador del proyecto. "Lo bueno del movimiento de vanguardia nacido en Venezuela es que a lo largo de toda América Latina tenemos noticias de que hay muchísimas instituciones de características similares; es decir que han creído que la orquesta escuela es un muy buen instrumento para que el aprendizaje musical deje de ser privativo de algunas clases que podían acceder al conservatorio", concluye.

En la Orquesta Escuela se trabaja en la construcción desde el grupo. "La única manera de retener a un chico es entusiasmarlo de manera colectiva, haciéndole ver que con muy poquito que produzca pueda participar de una orquesta sinfónica. Entonces al chico lo seduce la idea de quedarse. Es el equivalente a jugar al futbol", señala al respecto Herrero. Es una de las diferencias respecto de la educación 'tradicional', como lo es también el sistema de evaluación del alumno. En el caso de los conservatorios, por ejemplo, la de evaluar es una instancia del recorrido que se cumple de manera obligatoria. En el caso del programa se prioriza lo vivencial. "Vemos si algo funciona y si no funciona lo desechamos. Se ha planteado mucho la institucionalización porque garantizaría la duración, pero eso nos haría menos experienciales. De lo que se trata es de conquistar el corazón y retener a chicos que no nos vinieron a buscar. Acá, si se descubre la vocación, es después de mucho tiempo", advierte Herrero.

Continuidad

El funcionamiento de la Orquesta Escuela hace base en el aporte estatal a través de las administraciones provincial y municipal. La otra variable que también interviene es la de la autogestión.

El cambio de signo político en el gobierno provincial sembró inicialmente inquietud en el ámbito de quienes participan del programa, llevando a gremios educativos a pedir formalmente su continuidad, así como la renovación de contratos que finalizaban el 31 de diciembre. Al menos por ahora, la continuidad está garantizada, por decisión del Consejo General Educativo, organismo que mantiene su conformación, independientemente del cambio en la titularidad de la DGCyE.

Lo cierto es que el valor que ha tomado el programa de las orquestas escuelas es muy evidente. Al punto que, después de 12 años, son ya 26 las orquestas de este tipo sembradas por toda la provincia.